Hoy; melancólica, bajoneada, o aburrida como quieras llamarle; pienso en vos y te extraño. Pienso en vos de una forma que aunque estemos a miles de kilómetros, seguimos compartiendo la misma luna y estamos a una estrella de distancia. Pienso en vos de una forma que me duele, sos el pibe con el que más me enganché en mi vida, al que más conozco de los que estuve y por el que más veces renuncié a ser yo misma con tal de que me dieras un poquito de importancia.
Duele que no tengas idea de las veces que me debatí buscando una excusa para mandarte un mensaje, para hacerme notar, el rato que me comí pensando si por whatsapp era muy directo y si por snapchat era muy provocador; si, estamos hablando de un mensaje, algo tan simple como respirar y apretar un botón.
Duele que no tengas idea de las veces que sabía que te iba a encontrar en un lugar y me vestí, me perfumé y me maquille para vos, y cuando no tenia la certeza de encontrarte ahí, lo hacía por las dudas, nunca se sabe con las casualidades de la vida.
Duele que no tengas idea del miedo que me da perderte, tanto tanto que hasta prefiero guardarme todo lo que tengo para decirte y me conformo con tu amistad; me conformo con tener una charla picante al mes contigo porque estas lo suficientemente aburrido como para seguirmela, me conformo con ver en tus ojos algo que tu boca no dice y me conformo aguantándome las ganas de decirte que me digas eso que dice tu mirada, sin filtros, sin mambos, sin nadie; solo vos y yo.
Supongo que aguanté, aguanté y aguanté, y aunque el flash de todo seguramente es más mío que tuyo; alguna vez llegué a creer que en algún punto era mutuo; por eso tanto aguante.
Hoy, en mí día triste, melancólico o aburrido me doy cuenta que no te importa una mierda, y no se lo que puedo llegar a pensar mañana pero se que hoy no quiero estar más así.
No quiero pretender que un día te vas a levantar con ganas de enfrentar al mundo por mí y que vas a decirle a todos que lo que ME pasa a mi, NOS pasa a los dos.
No quiero pretender que mientras miro una estrella pensando en vos estás mirando una pensando en mí.
Y no quiero por nada del universo pretender que algún día vas a romper esa guerra interna que hay entre tu cerebro y tu corazón.